Programa de Desarrollo Emprendedor

Newsletter 36 – Junio 2014

Presentación del ICSEd-Prodem, Índice de Condiciones Sistémicas para el Emprendimiento Dinámico. Una herramienta para la acción.

junio 6, 2014

El ICSEd-Prodem, presentado oficialmente en República Dominicana en el marco del 4ST, es el resultado de investigaciones y trabajos realizados por más de una década junto a organismos internacionales, gobiernos e instituciones clave de la región. En su construcción se han seguido las mejores prácticas para la elaboración de índices de la OCDE. Tiene 10 dimensiones que reflejan los principales factores sociales, culturales, económicos y políticos, para entender la situación del emprendimiento dinámico y sus perspectivas futuras. Acá adelantamos además algunos de los resultados de la 1era edición, país por país, y sumamos un resumen del interesante prólogo de Susana García-Robles, del FOMIN. La publicación completa puede bajarse en https://bit.ly/2L5genZ

Los emprendimientos dinámicos son los que tienen mayor capacidad para crear empleos de calidad y ayudar a diversificar la estructura productiva de la región. En pocos años, estos emprendimientos logran convertirse en Pymes competitivas con potencial de seguir creciendo en base a la diferenciación y la innovación. Es por eso que cada vez son más los países que están interesados en promover su surgimiento.

El nacimiento de un emprendimiento dinámico es el resultado de un conjunto articulado de factores. Por eso, a la hora de entender las condiciones para el emprendimiento que existen en un país y proponer políticas de fomento, es necesario adoptar un enfoque sistémico.

En este contexto, Prodem ha elaborado el Índice de Condiciones Sistémicas para el Emprendimiento Dinámico (ICSEd-Prodem), con el propósito de aportar una herramienta que ayude a identificar las principales fortalezas y debilidades de los países y a diseñar una agenda de iniciativas para fomentar el emprendimiento. Por lo tanto, ICSEd-Prodem es una brújula para la acción y, como tal,  ha sido diseñado pensando en los gobiernos, las universidades, las incubadoras y aceleradoras, los inversores y otros actores del ecosistema.

El ICSEd-Prodem es el resultado de investigaciones y trabajos realizados por más de una década junto a organismos internacionales, gobiernos e instituciones clave de la región. En su construcción se han seguido las mejores prácticas para la elaboración de índices de la OCDE. Sus 10 dimensiones constitutivas reflejan los principales factores sociales, culturales, económicos y políticos que contribuyen a entender la situación en materia de emprendimiento dinámico y sus perspectivas futuras.

Algunos resultados del análisis regional

» Chile es el país de la región con mejores condiciones sistémicas para el emprendimiento dinámico. Le siguen en importancia México, Brasil y Costa Rica, quienes junto con Argentina conforman los top 5 del ranking de América Latina. Sin embargo, aún los países mejor posicionados de la región se encuentran lejos de los primeros puestos del ranking internacional, encabezado por Estados Unidos, Finlandia y Singapur.

»  América Latina ha estado beneficiándose de las buenas condiciones de la demanda que, por lo general, estuvieron asociadas al incremento en los precios internacionales de los principales bienes exportados y a la expansión de las clases medias. Esta podría ser una buena noticia para los emprendedores de la región, dado que contar con una demanda ampliada debería contribuir al aumento de las oportunidades de negocios.

» La cultura ha evolucionado positivamente, y hoy en día los emprendedores suelen ser bien vistos y valorados en la mayoría de los países. Esta situación es muy positiva, porque suele incidir favorablemente sobre el  deseo de emprender de las personas.

» Ambas dimensiones del ICSEd-Prodem -condiciones de la demanda, y cultura- registran las menores  brechas con respecto a los países que lideran el ranking internacional. Sin embargo, esta situación no se ha traducido hasta el momento en un boom de emprendimientos en la región. Esto es así porque, junto con estos aspectos positivos, también existen debilidades muy importantes.

» Una limitación muy severa es la falta de capital humano emprendedor con vocación y capacidades para crear y hacer crecer a las nuevas empresas. Pero además, es muy baja la contribución de la plataforma de ciencia y tecnología para la innovación, y se carece tanto de financiamiento apropiado como de capital social, es decir, de bases de confianza que faciliten el networking. En este marco, es estrecha la posibilidad de que surjan propuestas de valor innovadoras lideradas por equipos emprendedores potentes.

» Enfrentar estos desafíos plantea la necesidad de implementar políticas y regulaciones capaces de contribuir decisivamente a la generación de condiciones más favorables para el emprendimiento. Un aspecto distintivo de las políticas de emprendimiento es la necesidad de que en su formulación e implementación estén involucrados distintos actores. No sólo los gobiernos, sino también, por ejemplo, las universidades, las incubadoras y aceleradoras, los inversores y las instituciones financieras, las entidades empresariales y los jóvenes empresarios.

» Durante los últimos años se han venido registrando avances en la mayoría de los países de América Latina. Por un lado, la educación emprendedora ha tendido a ganar espacio en las universidades. Además, están surgiendo iniciativas de aceleradoras y fondos de inversión que pueden contribuir a mejorar el acceso al financiamiento y al capital social con mentores e inversores. Y algunas empresas ya están comenzando a apostar, aunque todavía en forma incipiente, a la innovación y el emprendimiento. Por otra parte, la mayoría de los gobiernos están apoyando al emprendimiento con capital semilla, en tanto que unos pocos están encarando un menú de mayor alcance.

El panorama general de la región, entonces, combina la presencia de algunas tendencias auspiciosas junto con importantes debilidades que deben ser abordadas. El desafío consiste en generar el momentum del emprendimiento, para dar un salto de calidad y redoblar la apuesta. El ICSEd-Prodem es una herramienta que permite comprender el mapa de fortalezas, debilidades y oportunidades no sólo a nivel de las grandes  tendencias regionales, que se analizan en este reporte, sino también de cada país. Ese es el próximo esfuerzo a encarar, en conjunto con los actores de cada uno de los ecosistemas de la región.

El prólogo de Susana García-Robles (resumen)

“El índice presentado en las páginas siguientes llega en un momento muy oportuno, cuando las condiciones para el emprendimiento crecientemente dinámico en América Latina y el Caribe han mejorado en gran medida.

(…) Lo que sigue apareciendo como fundamental para el dinamismo de los países desarrollados es que ellos han construido ecosistemas en los cuales el talento emprendedor puede florecer, y en donde hay acceso a financiamiento disponible para start ups en forma de ángeles inversores, capital semilla y capital emprendedor (venture capital: VC).

(…) Comenzando en 1996, hemos puesto  dinero en fondos de capital semilla y de VC junto con otros inversores del sector privado y público. Estos primeros fondos, –y, actualmente, todos nuestros fondos subsiguientes– ayudaron a entender las oportunidades y desafíos de los emprendedores en la región. Comenzamos a crear proyectos de asistencia técnica —de nuevo, con la ayuda de otros— para enfrentar las brechas existentes en los ecosistemas de la región.

(…) Durante estos años tempranos, la región no estaba en el mapa de los inversores y era volátil. Algunas crisis eran endógenas y otras venían de afuera. La aversión al riesgo era la norma y los Gobiernos no se preocupaban demasiado por la innovación. Los mercados de capitales eran nuevos y poco profundos. Pocos locales y extranjeros tenían experiencia con capital emprendedor en la región. Cuando les ofrecían capital inteligente, los emprendedores los miraban con la vista pérdida, sin notar que los gerentes de los fondos deseaban darles más que plata: ellos proveían asesoramiento estratégico, posicionamiento, apertura de puertas para expandir mercados, etcétera. La mayoría de estos pequeños negocios eran familiares y deseaban quedar como tales. Todo lo que buscaban era una  inyección de capital, o un crédito… como si sólo los bancos prestasen sin pedir colaterales.

(…) Hoy, tenemos una región con economías y ecosistemas más fuertes. Hay gobiernos democráticos, a veces con imperfecciones. La pobreza ha declinado y la clase media se ha expandido. La región ha sido resiliente a la gran recesión global. Este desempeño ha recibido finalmente la atención de inversores del exterior que comenzaron a llegar a Brasil, Colombia, Perú, y, en menor medida, a otros países. Los Gobiernos son conscientes ahora de la necesidad de moverse desde economías basadas en la eficiencia o los factores, para convertirse en economías de innovación. Varias ciudades de la región, incluso, han aprendido de otras experiencias que alrededor del mundo promueven el emprendimiento como el gran paso hacia el desarrollo económico, la inclusión y el empleo.

(…) Emprendedores que han hecho mucho dinero durante el boom de Internet están ahora invirtiendo en aceleradoras o creando sus propios fondos, así como también participando activamente como mentores para las generaciones más jóvenes. Espacios de co-working en varias ciudades facilitan la fertilización cruzada de ideas.

Aun así, tenemos mucho trabajo por delante. Para cocinar un buen plato, es necesario tener los ingredientes correctos en las dosis adecuadas. Se puede ser capaz de refinarlo un poco, pero hay que ser  cuidadoso, porque de lo contrario no saldrá correctamente. Mirando las condiciones necesarias para tener una economía vibrante y ecosistemas de emprendimiento dinámico, se puede ver que ningún país de América Latina cuenta con todas ellas. Sí, algunos lugares de Brasil, Chile, Argentina, México, Uruguay y Colombia tienen varios de los ingredientes correctos, pero no todos ellos, ni en las dosis adecuadas.

Ningún país de la región está basado en la innovación. Ni ha producido una innovación disruptiva o una oferta inicial de acciones impresionante. Varios países están intentando energizar sus mercados de capitales, pero empalidecen en comparación con los más avanzados. La provisión de financiamiento para etapas tempranas no satisface la demanda de los emprendedores promisorios. Las aceleradoras están reemplazando a varias de las incubadoras de viejo estilo, y unas pocas han tenido éxito en lograr la salida de la inversión (exit)… aunque aún no tan exitosamente como en las estadounidenses en las que las primeras se han inspirado.

La buena noticia es que los Gobiernos, las multilaterales, y el sector privado están trabajando para fortalecer el ecosistema. Ellos reconocen que las nuevas empresas dinámicas e innovadoras son la clave para crear empleo de calidad y para diversificar las economías, fuera de los sectores tradicionales y los commodities.

Todos están subiendo al tren de la innovación que está partiendo: nadie quiere quedarse atrás. Hay una nueva energía en la región.

En este viaje de la innovación, el índice presentado en las páginas siguientes es una compañía excelente para los gobiernos, las agencias de desarrollo, los académicos, las aceleradoras, las incubadoras, y otros. ¡Y para los inversores! Nos muestra las debilidades y fortalezas de los países incluidos en el ranking y apunta a identificar las iniciativas necesarias para enfrentar el emprendimiento de alto crecimiento.

Gracias, Prodem, por desarrollar este índice. Tal como mencioné antes, llega en un momento oportuno. Las acciones de la región están en alza, pero la competencia desde otras regiones es severa. El índice ayudará construir ecosistemas en nuestras universidades, ciudades, países… ¡ni el cielo es un límite cuando se promueve la innovación!”

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