Programa de Desarrollo Emprendedor

Newsletter 33 – Enero/ Febrero y Marzo 2014

La clase media emprende: una visión regional y una comparación internacional

marzo 4, 2014

Hace más de una década que los sectores medios están aumentando en número e influencia en América Latina. Su rol en el emprendimiento es importante, en especial en las empresas dinámicas. Pero al mismo tiempo cuenta con menos solidez que en los países más avanzados. Acá presentamos el resumen de un estudio realizado por el equipo Prodem, donde se analiza el vínculo entre las nuevas empresas y la clase media, y se consignan algunas opciones de política para fortalecerlo.

Introducción

En la última década ha crecido el interés de la clase media como motor del crecimiento y la estabilidad en Latinoamérica. La reciente evidencia empírica demuestra que la proporción de hogares de la clase media en América Latina ha crecido de manera constante desde finales de los 90. Además, hay razones sólidas para afirmar que una clase media más fuerte y estable puede contribuir a mayores ingresos, mayor crecimiento y mayor nivel educativo.

Al estudiar la relación entre el emprendimiento y la movilidad social, focalizándose en el rol de la clase media, algunos trabajos sugieren que el emprendimiento, especialmente la clase media emprendedora, puede ser uno de los vehículos para la movilidad económica.

Investigaciones previas han demostrado que los emprendedores de clase media son los responsables de la creación de la gran mayoría de las nuevas empresas dinámicas de América Latina, que contribuyen decisivamente tanto a la creación de empleo como a la diversificación económica.

Características de los emprendedores de clase media

Edad y familia

En general, los empresarios latinoamericanos lanzaron sus primeras empresas alrededor de los 30 años (31,3 años de edad, en promedio), pero ellos comenzaron a explorar la idea de ser un empresario unos años antes (cuando tenían 27 años, en promedio). Sin embargo, los emprendedores de la clase social más elevada tienden a comenzar su proceso empresarial a una edad más temprana: en promedio, ellos crearon su primera empresa cuando tenían 29 años y comenzaron a considerarlo cuando tenían 25 años.

Una tercera parte de los empresarios (32,8 %) tenían padres que eran empresarios o ejecutivos / gerentes. Sin embargo, esta proporción es significativamente mayor en la clase alta (63%) que en la clase media (32%). En otras palabras, en América Latina las familias de empresarios de clase media están menos expuestas al mundo empresarial que los más ricos. Esta característica es aún más pronunciada en la clase social más baja, donde sólo el 14% de los empresarios de la muestra tenía un padre que era un empresario o un ejecutivo

Educación y Experiencia Laboral

La mayoría de los empresarios de clase media están bien educados. Dos de cada tres (67%) son graduados universitarios o tienen posgrado o educación profesional. Pero esta proporción es menor que en la clase más acomodada, donde el 78% tiene un título universitario o un nivel educativo mayor. Por el contrario, los empresarios de la clase social más baja tienen un menor nivel educativo (45%).

Antes de que ellos creen su actual empresa, los empresarios de clase media trabajaban como empleados (57%), sobre todo en las pequeñas y medianas empresas (PYME) (31%). Tener experiencia previa como empresario es menos común entre aquellos pertenecientes a la clase media que entre quienes pertenecen a una clase social elevada (el 44% y 34%, respectivamente). Este no es el caso de los empresarios de la clase media europea, que tienen una mayor experiencia como empresarios antes de desarrollar su emprendimiento.

Vocación y Motivación Empresarial

En los países de América Latina, el contexto principal donde los emprendedores han adquirido el deseo de convertirse en empresarios (motivación empresarial) está en el trabajo (50%), seguido por el entorno familiar (38%). La influencia de la familia es significativamente menor entre los empresarios de clase media que en los empresarios de la clase alta (38% y 48%, respectivamente). Sin embargo, la contribución de la experiencia laboral es significativamente mayor para los empresarios de clase media. El papel de la universidad en la formación de vocación empresarial  es también mucho menos significativo en la clase media que en los empresarios de la clase alta (14% y 19%, respectivamente). En resumen, el papel de la familia y de la universidad es más importante en la clase alta que en la clase media.

El papel de la universidad y el contexto familiar en la adquisición de una vocación empresarial es aún menor en las clases más pobres de la base de datos (8% para la universidad, y 29%  para la familia). Esto coincide con el hecho de que la menor proporción de graduados universitarios se encuentra entre los segmentos menos pudientes. Del mismo modo, un menor número de familias de clase baja tienen experiencia con el mundo de los negocios.

Principales contextos de aprendizaje

En la mayoría de los países, el contexto familiar ha sido más relevante para los empresarios de la clase alta, en particular con respecto a la adquisición de habilidades de negociación. Consecuentemente, esta contribución era menos importante para los empresarios pertenecientes a la clase baja, en especial para la adquisición de la solución de problemas y las habilidades sociales. Más allá de la forma específica que asume en cada país, la contribución de la experiencia laboral a la adquisición de habilidades empresariales tiende a ser mayor entre los empresarios de clase media que entre los empresarios más ricos de la base de datos.

Finalmente, las universidades han jugado un papel más importante para los segmentos más ricos que para la clase media, sobre todo en la adquisición de la capacidad de gestión, tales como marketing, administración, planificación, e incluso conocimientos técnicos. Este resultado podría estar relacionado con la prevalencia de los cursos y actividades en la temática de emprendedorismo que las universidades privadas de alto costo ofrecen, donde la presencia de los estudiantes de la clase alta es mayor.

Desde la idea de negocio hacia el startup

Los empresarios pertenecientes a la clase media tienden a desarrollar sus ideas de negocio mediante el uso de la información que han adquirido en trabajos anteriores (75%) y/o mediante la creación de redes (76%). Aunque la red es una importante fuente de información para identificar y validar ideas de negocio en todas las clases sociales, los empresarios de la clase alta tienden a tener más contactos con otros propietarios y profesionales de PYME que los empresarios de clase media (49% y 42% en el primer caso, y el 44% y 39% en el último caso) (véase el cuadro 6.8). Los empresarios de las clases sociales más bajas tienden a interactuar más con otros empleados. Estos resultados ponen de manifiesto la existencia de diferencias en la calidad de las redes a las que acceden los empresarios en función de sus orígenes sociales.

Fuentes de financiamiento

La mayoría de los empresarios (en torno a 80%), independientemente de su origen social, financió su puesta en marcha principalmente con ahorros personales. Esta característica implica diferencias entre quienes pertenecen a los segmentos sociales distintos, ya que su capacidad de generación de ahorro es también diferente. Por otra parte, las diferencias en la disponibilidad de financiación observada entre los empresarios de los distintos segmentos sociales tienden a acentuarse por sus diferentes grados de acceso a fuentes externas de fondos.

Por otra parte, en América Latina, el acceso a fuentes externas de financiamiento, como préstamos bancarios e inversores privados, son más comunes entre los empresarios más ricos (39%) que entre los empresarios de clase media (30%) o entre los empresarios de clase baja (25%). Para compensar esta situación, los empresarios de clase baja tienden a hacer uso de las medidas de bootstrapping, tales como la compra de material de ocasión (30%) y los adelantos en efectivo de los clientes (20%). El apoyo aportado desde el sector público fue raramente utilizado por cualquier estrato social.

Características de las firmas de los emprendedores de clase media

La mayoría de las empresas pertenecientes a la clase media se encuentran ubicadas en las grandes ciudades (66%). Sin embargo, el número de empresas pertenecientes a la clase media que se encuentran en las áreas locales dominadas por PYME es mayor que las nuevas empresas fundadas por emprendedores de la clase alta (34% vs 22%). La existencia de redes empresariales y las “relaciones de proximidad” en estas áreas locales tiende a reducir los costos de transacción y otras barreras a la entrada de nuevas empresas. Esta característica introduce una dimensión regional en la consideración de las políticas empresariales para emprendedores de clase media.

La presencia de equipos empresariales, en lugar de equipos unipersonales, es significativamente más importante en las empresas pertenecientes a fundadores de clase media que en las fundadas por emprendedores de clase baja (75% vs. 68%). Esta tendencia es aún más pronunciada entre los empresarios de clase media de otras regiones. En Taiwán, España e Italia, todas las empresas encuestadas fueron creadas por equipos emprendedores.

Las empresas de clase media tienden a construir ventajas competitivas mediante la diferenciación del producto (56%). La baja en los precios y la innovación en producto, proceso o servicio son estrategias menos frecuentes. El contraste más relevante aparece en la comparación con empresas de otros países. En Taiwán y España, las firmas creadas por los empresarios de clase media tienden a ser más innovadoras, el 70% y 54%, respectivamente.

Dos terceras partes de las empresas creadas por los empresarios de la clase media en América Latina tienden a operar en las industrias de fabricación convencionales, tales como la metalurgia, muebles, alimentos y textiles (66%). En contraste con los empresarios de la clase baja en América Latina, los empresarios de clase media están más involucrados en la creación de empresas basadas en el conocimiento (34% vs 23 %).

La mayoría de las jóvenes empresas encuestadas, sin importar el origen social o región tienden a vender su producción a otras empresas. Esta situación es aún más frecuente en Asia oriental y Europa mediterránea (91% en ambas regiones frente a 80% en América Latina).

Empresas jóvenes de América Latina tienden a vender su producción casi en su totalidad en los mercados nacionales (alrededor de 80%). El coeficiente de exportación – entre las empresas que exportan – tiende a ser más grandes a medida que la clase social se eleva. El porcentaje de empresas jóvenes que venden parte de su producción a los mercados extranjeros es significativamente más alto en otras regiones.

Inversión inicial y Tamaño de la Empresa

Las empresas de la clase media en América Latina tienden a comenzar con inversiones iniciales menores que sus pares de las clases más acomodadas. Casi el 85% de ellos comenzó con menos de U$S 100.000 frente a 75.7% en el caso de los empresarios de la clase alta. Como era de esperar, este porcentaje es aún mayor (92,9%) entre las empresas de los empresarios de la clase baja dado que tienen más probabilidades de enfrentarse a las limitaciones financieras y reducir el tamaño de sus proyectos antes del lanzamiento. Invertir grandes cantidades de recursos es menos frecuente entre los empresarios de la clase media en América Latina que en Asia del Este y Europa. Uno de cada cinco de esas regiones ha invertido más de medio millón de dólares para poner en marcha sus empresas (en comparación con sólo uno de cada veinte en América Latina).

Los obstáculos a la supervivencia y el crecimiento

Una vez creada la firma, los tres principales problemas que enfrentan los empresarios de clase media son: la contratación de empleados cualificados (62%), hacerse de los clientes (61%), y la gestión de flujo de caja (60%). Estos problemas están en la parte superior de la lista de todas las clases sociales. Sin embargo, el número medio de problemas identificados es significativamente menor para las clases más pudientes. De hecho, los empresarios de la clase alta identifican 4.7 problemas iniciales, en promedio, mientras que los empresarios de clase media identifican 5.3 problemas, y los empresarios de la clase baja 5.9 problemas.

En comparación con los empresarios de la clase alta, los empresarios de clase media tienden a enfrentar los problemas más frecuentes relacionados con la obtención de proveedores confiables, compra de equipos, y la gestión de la empresa. Los empresarios que vienen de la clase baja tienden a enfrentar más problemas para obtener información sobre el mercado y la compra de equipo y maquinaria.

Las inversiones iniciales en empresas jóvenes de clase media, tienden a ser más pequeñas que las inversiones iniciales en empresas fundadas por empresarios más ricos o por los empresarios de clase media de otras regiones. Estrategias de reducción de personal son más comúnmente utilizadas por los empresarios de clase media baja y en América Latina para hacer que la puesta en marcha sea factible. Esto podría estar relacionado con la escasez relativa de recursos propios, externos o ambos. Sin embargo, los empresarios de clase media en algunos países de Asia oriental y Europa mediterránea tienden a enfrentar un ambiente relativamente más amigable en la búsqueda de recursos financieros.

Conclusiones e implicaciones de política

1) Las opciones y los procesos empresariales para desarrollar habilidades deben promoverse a través del sistema educativo en los diferentes niveles (desde la escuela primaria y secundaria) como una forma de evitar o mitigar las desventajas asociadas con el origen social al inicio de una carrera empresarial. A nivel universitario, esto implica poner un esfuerzo especial en la promoción de las capacidades empresariales entre los estudiantes de las instituciones públicas, que son aquellas a las que relativamente más estudiantes de clase media asisten. Esto, a su vez, implica la promoción de reformas institucionales para que este cambio sea posible.

2) Se debe desarrollar una plataforma institucional de capital social y asistencia técnica para brindar soporte a los proyectos empresariales. Esta plataforma brindaría ayuda a todos los empresarios, pero podría ser especialmente útil para ayudar a compensar las desventajas de origen que  la clase media enfrenta en comparación con los empresarios de clase social más alta y con otras regiones del mundo.

3) Se deben promover estrategias para el desarrollo de redes emprendedoras y de esta manera intentar mitigar las desventajas que enfrentan los empresarios de la clase media. En particular, se necesitan contactos globales y relaciones más estrechas con los propietarios de PYME, los ejecutivos de las grandes empresas, y otros en el mundo de los negocios para crear nuevas empresas dinámicas.

4) El acceso a la financiación para los empresarios es un tema clave en cualquier esfuerzo para igualar las oportunidades para la clase media para crear y hacer crecer sus empresas. En particular, se necesita el capital emprendedor, y los mecanismos que deben ser puestos en marcha para conectar este financiamiento con los emprendedores que lo necesiten.

1. Autores: Hugo D. Kantis, Juan S. Federico y Luis A. Trajtenberg

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