El Reporte 2025/2026 del Índice de Condiciones Sistémicas para el Emprendimiento Dinámico (ICSEd-Prodem 2025/2026) busca contribuir al entendimiento de cómo la Inteligencia Artificial (IA) está redefiniendo el panorama de los ecosistemas emprendedores. Asimismo, analiza cómo América Latina puede aprovechar esta nueva revolución tecnológica para dar un salto cualitativo, cerrar brechas y trazar un sendero de desarrollo. Se incluye, a tal efecto, una sección específicamente destinada a analizar la incidencia de la IA sobre los ecosistemas de emprendimiento.
Como cada año, el Reporte evalúa las condiciones para el emprendimiento dinámico en 52 países, 12 de los cuales pertenecen a América Latina. Posteriormente, establece un diálogo con los indicadores más recientes de adopción de IA –como el IAPI del FMI y el ILIA de CENIA– para comprender cómo se vinculan estos fenómenos y explorar las posibilidades que tiene América Latina para utilizar el emprendimiento como motor de esta transformación tecnológica. A continuación, compartimos los resultados y tendencias clave:
A nivel global:
• Los líderes mundiales: El ranking global de condiciones para el emprendimiento dinámico continúa liderado por los países nórdicos (Finlandia y Suecia) seguidos de cerca por Países Bajos y Estados Unidos.
• El ascenso de los “retadores”: Irlanda ingreso en el Top 5, impulsada principalmente por las mejoras en el financiamiento. Alemania y Corea del Sur también lograron avances destacados dentro de los principales puestos por progresos en financiamiento.. Israel, por el contrario, es quien perdió posiciones entre los países top debido a caídas en las condiciones de la demanda y en políticas y regulaciones.
• Las dimensiones más dinámicas: Mientras que el financiamiento y el capital humano emprendedor lideraron los avances, los mayores retrocesos se observaron en las condiciones de la demanda y en políticas y regulaciones.
América Latina:
• Un desafío sistémico: América Latina se sigue ubicando desde la mitad de la tabla hacia el final, demostrando brechas estructurales persistentes. En 8 de las 10 dimensiones evaluadas, la región se encuentra a más de 20 puntos de distancia del “Top 5” global.
• Las mayores debilidades: La brecha más importante se verifica en Capital Humano Emprendedor (casi 50 puntos por detrás del benchmark). Le siguen las desventajas en Plataforma de Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI), así como en el acceso al financiamiento y al capital social.
• Los referentes regionales: El Cono Sur marca el rumbo. Chile, Uruguay y Brasil lideran la región diferenciándose del resto por contar con mejores factores viabilizadores del emprendimiento, como las políticas, regulaciones, financiamiento y el capital social.
• Novedades en el ranking: En un marco regional de estabilidad general respecto de la medición anterior, México logró regresar al Top 5 regional impulsado por avances en el financiamiento.
Inteligencia Artificial y Emprendimiento Dinámico:
• Van de la mano: El reporte indica que existe una fuerte asociación estadística: los países con mejores condiciones sistémicas para emprender están mejor preparados para integrar la Inteligencia Artificial (IA) en sus economías.
• Oportunidades y limitaciones: La literatura reciente señala que la IA puede ser una aliada fundamental del emprendedor, ya que facilita la identificación de oportunidades, la optimización de decisiones, la automatización de tareas y el escalamiento rápido de negocios, impulsando además startups globales nativas en IA.
Sin embargo, su adopción presenta desafíos significativos en América Latina. La región enfrenta barreras estructurales que condicionan tanto el proceso emprendedor tradicional como la incorporación de nuevas tecnologías, tales como:
»» Limitaciones en el acceso a educación de calidad, ahorro y tecnologías de vanguardia debido a condiciones sociales y de ingresos.
»» Estructuras productivas duales con amplios bolsones de informalidad.
»» Debilidades en la Plataforma de Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI) para generar conocimiento y transformarlo en innovaciones.
»» Infraestructura digital aun deficitaria,
»» Fragmentación social e institucional que dificulta los consensos necesarios ante los debates éticos y técnicos que plantea la IA.
• Los “brotes verdes”: A pesar de estas restricciones, el reporte identifica señales positivas. Existen emprendimientos en la región que utilizan IA para generar soluciones innovadoras en sectores como salud, retail, análisis de datos y educación. Estos casos demuestran que, aun en contextos adversos, es posible desarrollar propuestas de alto impacto. Para potenciar su impacto hacen falta estrategias de desarrollo que enfrenten dichas restricciones y enmarquen a las políticas de emprendimiento.
• El dilema latinoamericano: Adopción pasiva versus desarrollo endógeno. La buena noticia es que América Latina es rápida en adoptar nuevas herramientas, capturando entre el 15% y 20% del consumo del mercado global de IA. Sin embargo, seguimos rezagados en el desarrollo de innovaciones propias. Esto plantea riesgos en términos de dependencia tecnológica y pérdida de oportunidades de captura de valor.
Reflexiones finales
América Latina enfrenta un desafío de doble dimensión: fortalecer las condiciones estructurales y sistémicas necesarias para el emprendimiento y, simultáneamente, acelerar la la adopción y el desarrollo de la Inteligencia Artificial.
La irrupción de la IA abre una ventana de oportunidad inédita para transformar la estructura productiva y dinamizar el ecosistema emprendedor. Esto nos obliga a cuestionar si esta transformación tecnoproductiva permitirá, finalmente, dar el salto tecnológico y revertir su rezago histórico.
El riesgo es evidente: sin políticas de desarrollo apropiadas que acompañen a las de emprendimiento e innovación, la IA corre el riesgo de convertirse en un nuevo factor de desigualdad, dado que tiende a amplificar las condiciones preexistentes: en países con bases sólidas, potencia la innovación; en contextos más débiles, puede profundizar las brechas.
No obstante, existe una oportunidad concreta. Si la región logra alinear sus políticas, capacidades y actores, la IA podría actuar como un catalizador del desarrollo.